Este anuncio de Oreo creado por la agencia Cheil Worldwide, Seoul, South Korea está dando mucho que hablar. Muchos ven un divertido ejercicio de creatividad, muchos ven una locura, un atentado contra la alimentación materna.
Yo como madre y como creativa pienso que es exagerado acusar a este anuncio de falta de ética. Entiendo que es un guiño creativo y que por la cabeza de Nabisco o de los creativos no ha pasado en ningún momento la idea de que un bebé de pecho pueda consumir galletas Oreo.
¿Qué opinaís vosotros? ¿Han cruzado esa delgada línea roja que hay entre la creatividad y la ética? ¿o es un simple anuncio que os ha hecho sonreir?

